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viernes, 6 de mayo de 2011

PETER PAN NO HA MUERTO, o eso creo...

A lo largo del tiempo he escuchado infinitud de apelativos para las diferentes generaciones según cual fuera el espiritu con el que afrontaban la vida. Generacion X. Generacion JASP, Generación Champú, Generacion NiNi... Pero de todas ellas la que la que mas me gusta es la de Generación Peter Pan.  Esa generación que no quiere madurar y que le gustaría ser joven siempre. Sin preocupaciones, sin ataduras, siempre escapando hacia delante.


La vida como Peter Pan. Cada día era el principio de una historia que acababa al poner la cabeza sobre la almohada de la cama. Veinticuatro horas. Un capitulo de una serie. Sin pensar las cosas. Sin mirar atrás.  Solo dando importancia al momento. Carpe Diem. Tempus Fugit. No como ahora, que  antes de dar un paso en falso se piensa en las consecuencias repetidas veces. Se analizan pros y contras,  si me vendrá bien o mal para el futuro, si es lo más adecuado y no nos engañemos, si es lo que hace todo el mundo. Y si te equivocas, el error da vueltas en tu cabeza durante semanas, como una condena que quedara marcada a fuego lento en tu mente.
La epoca en la que lo más importante en la vida era calcular correctamente cuanta coca cola había que echar en medio tetrabrick de don simón para que el kalimotxo tendría buen sabor. N o como ahora que el salir de fiesta está mal visto. De repente esa gente que antes cerraba los bares y te decía: “tomate la ultima que es pronto todavía”, ahora sale de casa los sabados justo a bajar la basura y ve los bares desde fuera paseando como si fueran escaparates. Ahora llegas a elegir los bares por el nivel de garrafón que ponen en sus copas. Hazte mayor y madura. Vete al monte y respira aire fresco. Quédate en casa, con lo calentito que se esta en el sofá ¿Que haces tú en un bar a las 5 de la mañana?

Salir tres días seguidos de fiesta era algo normal y no era más que el preludio a otra semana en la que volverías a repetir tus salidas nocturnas. Ahora al salir un día, solo piensas en los tres días siguientes, en los que no te vas a poder separar de tu termalgin, paracetamol e ibuprofenos varios. Entras en los bares y pareces el padre de esos macarrillas que te miran perdonandote la vida. Y alguna vez algun despistado incluso  ha guardado su cigarro de la risa pensando que eras un secreta.  Es entonces cuando te planteas que tal vez tienes que renovar tu fondo de armario. Menos mal que de vez en cuando entras a un bar de carrozas divorciados y te sientes de nuevo joven. Siempre en esta vida hay alguien que esta peor que tu y verlo parece que anima.

Los ideales tenían un tono rojo y se tenía la impresión de que el mundo se podía cambiar. Todo era posible. No habia puertas que podrian acotar mis ganas por transformar el mundo.Y no como ahora que nos hemos dado de bruces contra la cruda realidad. Solo nos queda replegarnos y que no nos quiten lo poco que tenemos. El rival con el que hay que luchar no esta muy claro. Es un enemigo invisible y como se esta muy comodo en el sofa de casa todo el mundo sigue la misma consigna: “Cambiar de canal y olvidar lo que has escuchado, no se puede hacer nada”.

Antes se clasificaba a los amigos entre los que tenían novia o no. Aquel que no tenía contaba los domingos que se había escapado a un callejón oscuro con aquella chica que conoció la noche pasada. Hoy nos clasifican según llevemos un recuerdo circular en nuestro dedo anular. Antes eran unos pocos, pero como en “La invasión de los zombies” comienza a ser una plaga. Aquellas chicas tan simpaticas ya no son las novias de tus amigos. Son sus mujeres y solo el nombre ya impone. Algun plusmaquista va haciendo surco en el camino y va creando nuevos Peterpanes. Hay que mantener la supervivencia de esta querida especie. Todo es positivo según el prisma por el que se mire.


Nuestras propiedades eran la ropa que llevabamos, un móvil y tu máximo tesoro un mp3. No había dinero para mas. Ahora eres propietario de una casa. Bueno mas bien copropietario con el banco. Una casa grande. Un coche que consuma. Muebles y mas muebles. Objetos decorativos inservibles. Una tele aún mas grande. Consume y se feliz.
Antes tus amigos eran tus amigos y no podía vivir sin ellos. Uno para todos y todos para uno. Juntos subiremos montañas y juntos las bajaremos. Y ahora con suerte ves a alguno cada quince días, cada mes, cada dos meses o nunca.

Peter Pan murió o eso es por lo menos lo que dijeron las noticias.
Pero cada día da golpes contra las paredes del ataúd en el que lo enterraste e intenta rebelarse. Salir de su agujero. Y de vez en cuando lo consigue. Menos mal. Sino que triste sería la vida.

1 comentario:

  1. Muy chulo de nuevo. Eso sí. Termalgin en lugar de Termangil

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